Tracklist

04:06 Opening
05:19 Pat
05:44 Godzilla
02:53 Boogie Man
05:00 FK Twang
06:00 D Minor
05:43 Jungle Blues
04:56 Blues For Danny

 



Compuesto y producido por el mismo Diego García, el disco fue grabado en Madrid ( O.M. Studios , MAAYA THILA , RBK Music y Q Studios , con mezcla y masterización de Guillermo Quero ) entre los meses de Junio y Julio de 2004 y cuenta con una serie de colaboradores de lujo: Edu Olmedo , David Hyam , Luismi Navalón , Óscar Morgado , Alexis Hernández , Josué Santos , Patxi Urtxegui , Pedro Andrea , Jesús Catalá . Diego nos presenta un disco contenido, denso, balanceado y equilibrado, esa es quizá la mejor manera de definirlo. Todo está sujeto al control y al desarrollo de los temas, la guitarra está al servicio de la composición y ésta última no es una excusa para el virtuosismo gratuito o carente de sentido. Quizá ese equilibrio entre todos los elementos es lo que hace de ésta, su primera obra en solitario, una joya en sí misma. Es un disco que, desde el primer momento, delimita el carácter de Diego como guitarrista, perfectamente perfilado y en una dirección clara. No es un disco de virtuosismo vistoso, tal como podríamos entender respecto a numerosos guitarristas "de lucimiento" cortados por la misma tijera, no es eso; es un disco de compositor que usa su instrumento dentro de un contexto y al servicio de la composición. Podríamos hablar de un virtuosismo relativamente "camuflado", sin duda de un nivel apabullante cuando lo analizas musicalmente.

Este primer trabajo de Diego García está plagado de slide, tanto con acústica como con eléctrica. Los solos de slide están presentes en el disco en su justa medida, al servicio de la estructura de cada tema, equilibrados y magistralmente ejecutados, cualquiera que haya tocado alguna vez con un cuello de botella sabe lo complicado que es hacer música con este accesorio y lo difícil que es simplemente sonar afinado. Los sonidos de media ganancia con dos o más cuerdas que saca Diego a la guitarra saben a madera pura, bien apoyados por las guitarras de ritmo, tanto eléctricas como acústicas. Se nota inmediatamente que ha puesto todo lo que lleva dentro en cada fraseo y sabe comunicarlo al público, ahí es donde entra en juego esa fuerza compositiva a la que aludíamos anteriormente. Respecto a la eléctrica, Diego mezcla sabiamente los solos con los riffs a varias cuerdas -también con el bottleneck, ojo- y la ganancia justa para darle ese tono "grasiento" que a muchos de nosotros nos encanta, a la vez que lo matiza según lo requiere el tema con el control de volumen y la dinámica de la pulsación de la mano derecha. Todo ello sin inmutarse la afinación lo más mínimo y con un gusto exquisito, técnicamente hay que darle un 9'9, por aquello de que no existe la perfección y siempre hay algo que mejorar, aunque sí algo destacaría en su técnica es su habilidad de poner la nota adecuada en el momento preciso, cosa de la que poquísimos guitarristas pueden presumir.

A nivel de producción general, el disco cuenta con una legión de grandes músicos, todos ellos de reconocido prestigio y una labor de mezcla por parte de Guillermo Quero  exquisita. Globalmente hablando el disco tiene una presencia muy natural, medida y bien complementada con el estilo que desarrolla Diego García. Es una producción muy transparente y respetuosa con la composición y el carácter de Diego como guitarrista y da la sensación de haberse grabado como un todo compacto, creando una atmósfera "de directo", sin aditamentos innecesarios, sincera y directa. Los arreglos de viento son los adecuados y la base rítmica global de bajo y percusiones hace el rol del pilar perfecto para el desarrollo de la guitarra, una base que no se sale en ningún momento de la estructura prefijada de cada tema. La guitarra de Diego se mantiene casi en todo el CD en un nivel medio de ganancia a nivel solista, perfecto para el trabajo con slide sobre todo, sin abusar ni hacerse una "pelota de sonido" en ningún momento. Si a esto añadimos el magistral juego con el control de volumen y la dinámica tenemos un gran abanico y paleta sonora sin efectos innecesarios o artificiales que, gran parte de las veces, desvirtúan el tono original que el guitarrista quiere mantener a lo largo de todo el trabajo. La guitarra suena como tiene que sonar, tanto la solista como la rítmica, dentro del contexto en que está concebido este trabajo, sin picos innecesarios en la ecualización ni ganancia gratuita, hay que felicitar a Diego por el estupendo trabajo de producción en lo que a la guitarra se refiere y en consonancia con la producción general del disco.

Pero no es éste un disco exclusivamente para guitarristas, todo aquél, músico o no, al que le guste el blues/rock/country instrumental eléctrico y acústico pasará un buen rato escuchando estos ocho temas. No es un disco difícil de digerir para el público en general, es sincero y directo, no sólo enfocado a instrumentistas, desde luego. Un primer trabajo en solitario de Diego García, al cual deseamos toda la suerte del mundo en su carrera profesional y al que agradecemos la confianza prestada. Un disco con multitud de escuchas por delante, que se saborea en cualquier momento y que refleja el buen hacer tanto compositivo como instrumentista de Diego García y que, por supuesto, recomendamos a todos los amigos de GORG. Un lujo, desde luego, contar con guitarristas de este calibre en nuestro país, ya esperamos el segundo, Diego.

Guitarristas ORG